Estilo rayista
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chismes de los vestuarios

Qué se cuece en Butarque: las tensiones tácticas que nadie te cuenta

Porque un equipo no se entiende solo viendo 90 minutos de partido. Hay conversaciones en los entrenamientos que te explican exactamente por qué pasó lo que pasó el domingo.

20 de junio de 2026

Mira, los aficionados veis el partido, celebráis o os enfadáis, y se acabó. Pero dentro del club, en Butarque, hay una realidad completamente diferente. Hay discusiones, hay debates, hay jugadores que quieren jugar más y entrenadores que tienen que tomar decisiones que a unos cuantos no les van a parecer justas. Es fútbol de verdad, no es Instagram.

Las dinámicas que no ves en el campo

Lo primero que tienes que saber es que en un equipo como el Rayo, donde la mayoría de la plantilla está peleando por lo mismo, hay tensión. No es mala tensión necesariamente, es sana. Hay un lateral que cree que debería jugar más, hay un delantero que piensa que el que juega no es mejor que él, hay un centrocampista que cree que el sistema que está planteando el entrenador no es el mejor. Eso existe en todos lados, pero aquí se nota más porque la gente que viene al Rayo no viene por un sueldo de millonario. Vienen porque quieren jugar, porque quieren ganar.

Íñigo Pérez lo tiene que gestionar esto. Y no es fácil. Porque puedes cambiar un sistema táctico en un entrenamiento y automáticamente alguien se siente señalado. Alguien piensa que el entrenador lo tiene "cogido con manía". Alguien se queja en el vestuario.

El tema de Unai López y el mediocampo

Sin entrar en detalles que no son asunto nuestro, lo que ves en los entrenamientos es que hay una lucha real por las posiciones en el medio. No es que Unai López sea intocable. Es que el equipo funciona de una manera determinada cuando él está ahí, y cuando no está de otra. El reto es ver si hay rotación real o si es solo un nombre bonito.

Los compañeros respetan a Unai, eso está claro. Pero eso no quiere decir que no haya competencia. Hay futbolistas en esa plantilla que entrenan cada día sabiendo que una buena sesión podría cambiar todo. Eso es lo que mantiene a un equipo vivo.

En el femenino, la realidad es más cruda

En el Rayo Femenino ves dinámicas diferentes porque es un proyecto más joven en algunos aspectos. Las chicas están luchando por conseguir que se les reconozca el nivel que tienen. Y eso crea una solidaridad que a veces no ves en el masculino. Pero también hay competencia, claro que la hay. Hay jugadoras que quieren ser titulares, hay entrenadoras que toman decisiones difíciles. La diferencia es que aquí nadie lo dramatiza tanto porque saben que lo importante es que el Rayo Femenino siga creciendo.

Lo que se cuece en los entrenamientos del femenino es pura determinación. No hay drama de vestuario, hay hambre de estar donde se merece.

La verdad incómoda

Nadie va a decirte públicamente en una rueda de prensa que está enfadado porque el entrenador prefiere otro esquema táctico. Nadie va a contar que hay conversaciones tensas en el vestiario después de una derrota. Pero eso pasa. Es normal. Es fútbol. Es lo que pasa cuando juegas con gente que de verdad le importa.

Y mira, eso es lo que yo respeto del Rayo. Que no hay postureo. Que si hay tensión, es porque hay ambición. No porque alguien esté esperando la próxima publicidad de ropa.

No hace falta ser experta para empezar. Solo hace falta tener una corazonada, 5€ y ganas de que el partido sea algo más que un partido.

Quiero Probar

#RayoVallecano #Vestuario #LaLiga #Butarque

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